Proyecto de Ley 325 de 2024 Senado: Mejoramiento integral de asentamientos humanos de origen informal en Colombia
Proviene de: Gacetas
19 de mayo de 2025 11:2:15
Objetivo y ámbito de aplicación del proyecto
El proyecto de ley tiene como propósito principal garantizar el mejoramiento integral de los asentamientos humanos de origen informal consolidados en suelos rurales, suburbanos y de expansión urbana colindantes con el perímetro urbano. Para ello, propone incorporarlos al suelo urbano mediante un ajuste excepcional del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), procedimiento que se podrá realizar por una sola vez entre 2025 y 2028, a iniciativa del alcalde municipal o distrital y con aprobación directa del concejo, sin que sea necesario realizar los trámites usuales de concertación y consulta previstos en la Ley 388 de 1997.
El ámbito de aplicación del proyecto comprende los asentamientos humanos que cumplan una serie de condiciones técnicas y sociales, tales como: estar ubicados en suelos rurales y de expansión urbana en extensión y densidad definidas por la autoridad competente; contar con delimitación previa; estar integrados por hogares de estratos socioeconómicos bajos (estratos 1 y 2) con condiciones insuficientes de habitabilidad; no encontrarse ubicados en zonas de riesgo alto no mitigable ni en áreas de protección ambiental; contar con disponibilidad o factibilidad técnica de servicios públicos básicos; y acreditar posesión o propiedad sobre los predios por más de diez años, conforme a límites constitucionales y legales.
Actualmente, el proyecto se encuentra en la etapa de primer debate en la Comisión Tercera Constitucional Permanente del Senado, habiéndose designado un ponente para su estudio. Se espera que, tras la aprobación en esta comisión, avance a la plenaria para su discusión y votación, siguiendo los procedimientos legislativos ordinarios.
Contexto y problemáticas que busca abordar
Colombia enfrenta un crecimiento acelerado y desordenado de asentamientos humanos informales en las periferias de las ciudades, especialmente en suelos rurales, suburbanos y de expansión urbana contiguos al perímetro urbano. Esta situación responde a problemáticas complejas, como la alta demanda insatisfecha de vivienda digna, la migración interna por factores socioeconómicos y ambientales, y la insuficiente capacidad institucional para la planificación y control urbanístico.
La mayoría de los municipios presentan planes de ordenamiento territorial desactualizados, lo que dificulta la gestión eficiente del crecimiento urbano y la incorporación formal de estos asentamientos. Además, muchos de estos asentamientos se encuentran ubicados en zonas con riesgos naturales o ambientales, lo que genera vulnerabilidad para sus habitantes. La ausencia de legalización y regularización impide que sus residentes accedan a servicios públicos, infraestructura adecuada y derechos de propiedad, limitando su calidad de vida y perpetuando la exclusión social.
Desde la perspectiva constitucional y jurisprudencial, el derecho a la vivienda digna, el acceso a servicios públicos y la protección ambiental son derechos fundamentales que deben ser garantizados progresivamente por el Estado, atendiendo a criterios de inclusión social, sostenibilidad y prevención de riesgos. Así mismo, la función social y ecológica de la propiedad establece obligaciones para propietarios y autoridades en la gestión del territorio.
El proyecto surge en este contexto para ofrecer un mecanismo excepcional de legalización y mejoramiento integral que permita atender la problemática de estos asentamientos, facilitando su incorporación formal al suelo urbano y posibilitando la prestación de servicios públicos, el acceso a vivienda digna y la protección ambiental, siempre respetando las determinantes del ordenamiento territorial y la gestión del riesgo.
Contenido clave del proyecto de ley
El proyecto consta de 33 artículos distribuidos en capítulos que abordan diversos aspectos relacionados con la legalización, el ajuste del POT, la gestión del hábitat, los estímulos para la vivienda social, los centros poblados rurales especiales, la financiación y el control del urbanismo ilegal.
Entre los puntos más destacados se encuentran:
- Legalización de asentamientos humanos de origen informal: Se establecen criterios y procedimientos para que los alcaldes reconozcan y legalicen los asentamientos, aprobando planos, asignando reglamentación urbanística e incorporándolos al suelo urbano bajo tratamiento de mejoramiento integral, sin necesidad de autorización previa del concejo si la legalización está prevista en los POT o planes de desarrollo.
- Ajuste excepcional del Plan de Ordenamiento Territorial (POT): Permite incorporar por una sola vez predios rurales, suburbanos y de expansión urbana contiguos o cercanos al perímetro urbano para la reubicación de hogares especialmente vulnerables, sin trámites de concertación y consulta, siempre que cumplan con requisitos técnicos, ambientales y sociales.
- Plan de Gestión del Hábitat: Se crea un instrumento de planificación municipal o distrital que articula metas, estrategias y financiamiento para el manejo integral de los asentamientos beneficiarios, incluyendo el control urbano, la prevención del loteo ilegal y la captura de rentas del suelo.
- Estímulos para vivienda cooperativa y solidaria: Se promueven modelos de vivienda social basados en cooperativas y organizaciones populares, con mecanismos de usufructo y cesión de uso para facilitar la autoconstrucción y el mejoramiento, incorporando servicios comunitarios y fortaleciendo capacidades con apoyo del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA).
- Centros Poblados Rurales Especiales: Se reconocen y regulan subdivisiones rurales con población concentrada y actividades productivas o ambientales, clasificadas en agroaldeas y ecoaldeas, con lineamientos para su ordenamiento territorial y programas de mejoramiento integral.
- Financiación y cofinanciación: Se autorizan mecanismos para que municipios y departamentos accedan a créditos nacionales e internacionales, pignoren rentas futuras y gestionen recursos para proyectos de desarrollo urbano y vivienda social, destacando la participación del Gobierno Nacional a través de Fonvivienda y patrimonios autónomos.
- Control y sanción de urbanismo ilegal y especulación inmobiliaria: Se fortalecen las comisiones nacional y regionales de moralización, se establecen registros y medidas cautelares inmediatas sobre predios vinculados a actividades ilegales, se prevén congelación de cuentas, ocupación preventiva, declaratorias de utilidad pública y extinción de dominio, junto con responsabilidades para notarías, registros y funcionarios.
- Formación y capacitación: Se plantea la implementación de programas de formación continua para jueces, fiscales, procuradores y funcionarios relacionados con el ordenamiento territorial, el derecho urbanístico y la lucha contra delitos ambientales y urbanísticos.
- Criterios y metas programáticas: Se fijan criterios para definir metas de legalización, intervención y control, integradas en los planes de desarrollo municipales o distritales.
- Gestión del suelo y adaptación al cambio climático: Se establecen plazos para implementar instrumentos financieros y de gestión del suelo, con énfasis en la densificación urbana sostenible y la incorporación de estrategias de adaptación al cambio climático.
Impacto potencial del proyecto
De convertirse en ley, el proyecto puede generar un impacto significativo en la mejora de las condiciones de vida de miles de familias que habitan en asentamientos informales periurbanos, al facilitar su incorporación formal al suelo urbano, el acceso a servicios públicos y la seguridad jurídica sobre su vivienda.
Además, promoverá una gestión territorial más ordenada y sostenible, al actualizar los planes de ordenamiento territorial mediante ajustes excepcionales que respeten las determinantes ambientales y de riesgo. La inclusión de mecanismos de financiación innovadores y la promoción de modelos cooperativos fomentarán la participación comunitaria y la autogestión, contribuyendo a la cohesión social.
El fortalecimiento de los mecanismos de control y sanción contra el urbanismo ilegal y la especulación inmobiliaria ayudará a proteger el interés general, el patrimonio ambiental y la función social de la propiedad, reduciendo prácticas ilícitas que afectan el desarrollo urbano.
Finalmente, el enfoque integral del proyecto, que incluye aspectos ambientales, sociales, económicos y jurídicos, está en línea con los compromisos internacionales de Colombia en materia de derechos humanos, desarrollo sostenible y cambio climático, contribuyendo al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente el ODS 11 sobre ciudades inclusivas y sostenibles.
Debate y posturas de los actores involucrados
El proyecto ha generado interés en diversos sectores, incluyendo congresistas, entidades gubernamentales, organizaciones sociales, expertos en urbanismo y derechos humanos, y gremios relacionados con la vivienda y la construcción.
Argumentos a favor destacan que el proyecto ofrece una solución práctica y urgente a la problemática de los asentamientos informales, reconociendo la realidad social y promoviendo el acceso a vivienda digna. Se valora el enfoque integral, la simplificación de trámites, la promoción de la vivienda cooperativa y el fortalecimiento de mecanismos de control contra la ilegalidad.
Argumentos en contra o críticas se centran en posibles riesgos de incentivar la ocupación informal si no se aplican rigurosamente los criterios y controles ambientales y de riesgo. Algunos sectores advierten que podría existir especulación inmobili
Este contenido fue escrito con la asistencia de JurIA, la inteligencia artificial de Avance Jurídico. Además, contó con la revisión del equipo jurídico y del editor.
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