Contexto y antecedentes
La queja disciplinaria fue interpuesta por una clienta que contrató a la abogada para un proceso judicial relacionado con la cesación de efectos civiles del matrimonio católico. La denunciante manifestó que firmó un contrato con honorarios pactados en un 15% sobre lo que se obtuviera a su favor, y posteriormente un otrosí que modificaba los honorarios a una suma fija. Sin embargo, consideró que la suma exigida era excesiva y señaló que la abogada no le entregó la escritura pública de liquidación de sociedad conyugal. Procedimiento y decisión en primera instancia
La investigación disciplinaria fue iniciada y se realizaron múltiples audiencias donde se recolectaron pruebas y testimonios. El magistrado de primera instancia decidió la terminación anticipada de la investigación, argumentando que el contrato y el otrosí fueron acuerdos válidos entre las partes y que cualquier controversia respecto a los honorarios debía ventilarse en la jurisdicción judicial, no en la disciplinaria. Además, se constató que la abogada no tuvo participación en el acuerdo privado posterior entre la clienta y su exesposo y que el cobro de honorarios no fue desproporcionado teniendo en cuenta la cuantía y duración del proceso. Apelación y análisis en la Comisión Nacional de Disciplina Judicial
El apoderado de la quejosa interpuso recurso de apelación, señalando posibles engaños y cuestionando la proporcionalidad de los honorarios. La Comisión revisó las pruebas y testimonios y concluyó que la abogada no participó ni consintió el acuerdo privado entre la clienta y su exesposo, ni “infló” los honorarios basándose en el avalúo de un negocio comercial. Además, determinó que...Para continuar leyendo esta noticia y acceder a todas las funciones premium, adquiere uno de nuestros planes.
Ver planes disponibles