Proyecto de Ley 238 de 2025 Cámara: Regulación de la propiedad y tenencia de tierras agrícolas por extranjeros en Colombia
Proyecto de Ley 238 de 2025 Cámara: Regulación de la propiedad y tenencia de tierras agrícolas por extranjeros en Colombia
Proviene de: Gacetas
9 de septiembre de 2025 19:32:14
Objetivo y ámbito del proyecto
El proyecto tiene como finalidad principal preservar la soberanía nacional y alimentaria mediante la regulación de la participación extranjera en la propiedad, posesión y tenencia de tierras rurales situadas dentro de la frontera agrícola colombiana. Busca limitar la extensión total de tierras que pueden controlar personas naturales o jurídicas extranjeras al 15% del suelo rural de cada municipio y restringir la adquisición a una Unidad Agrícola Familiar (UAF) por titular extranjero. Además, prohíbe la posesión de tierras de alta productividad, baldíos, áreas protegidas y zonas fronterizas, entre otras. Actualmente, el proyecto se encuentra radicado en la Cámara de Representantes y está en la etapa inicial de trámite legislativo para su discusión en comisiones y posterior votación en plenaria.
Contexto y problemática
La propuesta surge en un contexto marcado por la creciente preocupación mundial y nacional sobre la "extranjerización de tierras", fenómeno que se refiere al control o dominio de tierras productivas por parte de capitales extranjeros, lo que puede derivar en la concentración indebida de tierras, impactos socioambientales y riesgos para la soberanía alimentaria. En Colombia, la falta de un registro actualizado y confiable sobre la tenencia de tierras por extranjeros, sumado a antecedentes de adjudicación irregular de baldíos y conflictos armados, agrava la vulnerabilidad del sector rural. Además, se advierte que la concentración de tierras afecta directamente a la población campesina y campesinado, limitando su acceso a la tierra y la producción agrícola familiar, vital para la seguridad alimentaria nacional y el cumplimiento de acuerdos de paz.
Contenido clave del proyecto
Entre sus disposiciones más relevantes, el proyecto define conceptos esenciales como "extranjerización de la tierra", "soberanía alimentaria", "frontera agrícola" y "Unidad Agrícola Familiar". Establece límites claros a la extensión de tierras que pueden poseer extranjeros, prohibiciones específicas sobre ciertos predios, y nulidad absoluta de actos o contratos que violen estas disposiciones. El proyecto también crea un Sistema de Información de Propietarios, Poseedores y Tenedores Extranjeros (SIPTE) que permitirá registrar y monitorear todas las transacciones relacionadas con tierras rurales con participación extranjera, con participación obligatoria de notarías y registros públicos. Asimismo, se señalan excepciones para extranjeros con residencia prolongada o vínculos familiares con colombianos, y se prevé la intervención de autoridades como la Agencia Nacional de Tierras y el Ministerio Público para la vigilancia y control.
Debate y posturas
El proyecto genera un amplio debate entre diversos actores políticos, académicos, gremios y organizaciones civiles. Sus defensores argumentan que es una medida necesaria para proteger la soberanía nacional, garantizar la seguridad alimentaria y evitar la especulación y concentración de tierras en manos extranjeras, lo que afecta a comunidades campesinas y a la producción local. Por otro lado, algunos críticos señalan que las restricciones podrían afectar la inversión extranjera, la productividad agrícola y la competitividad, y sugieren que las medidas deben ser equilibradas para no desalentar capitales que aporten al desarrollo rural. La ausencia de cifras oficiales actualizadas sobre tenencia extranjera añade complejidad al análisis y refuerza la necesidad de transparencia que propone el SIPTE.
Comparación internacional
El proyecto se alinea con regulaciones similares en países como Argentina, Brasil, Bolivia, Uruguay y Nueva Zelanda, que han establecido límites a la adquisición de tierras rurales por extranjeros para salvaguardar intereses nacionales. Sin embargo, también se observan diferentes grados de flexibilidad y modalidades de control, así como desafíos para evitar la elusión mediante figuras jurídicas. La experiencia comparada enfatiza la importancia de un marco normativo claro, mecanismos de control efectivos y la regulación del arrendamiento y otras formas de tenencia que pueden afectar la soberanía territorial.
En conclusión, este proyecto de ley representa un paso legislativo significativo para Colombia en la regulación de la propiedad rural por extranjeros, con miras a fortalecer la seguridad alimentaria, la equidad en el acceso a la tierra y la protección del medio ambiente rural, en consonancia con los principios constitucionales y los compromisos internacionales del país. Su avance en el Congreso será seguido de cerca por diversos sectores interesados en el desarrollo agrario y la política territorial nacional, quienes esperan que esta iniciativa contribuya a un manejo más justo y sostenible de los recursos rurales, garantizando el bienestar de las comunidades campesinas y la soberanía nacional en el largo plazo.
Este contenido fue escrito con la asistencia de JurIA, la inteligencia artificial de Avance Jurídico. Además, contó con la revisión del equipo jurídico y del editor.