El proyecto en cuestión propone modificar las resoluciones 683, 4142, 4143 de 2012, así como las 834, 835 de 2013 y sus modificaciones introducidas por la resolución 862 de 2017. Estas normas establecen requisitos sanitarios aplicables a materiales, objetos, envases y equipamientos destinados a estar en contacto con alimentos y bebidas para consumo humano.
Actualmente, dichas resoluciones se han considerado reglamentos técnicos, pero el proyecto aclara que en realidad corresponden a medidas sanitarias y fitosanitarias (MSF), conforme al Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la Organización Mundial del Comercio, incorporado al ordenamiento jurídico nacional por la Ley 170 de 1994.
Este cambio implica que las resoluciones dejarían de regirse por el Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio, que regula los reglamentos técnicos, para sujetarse exclusivamente al régimen del Acuerdo MSF. Según el regulador, esta reclasificación busca eliminar obstáculos administrativos y cargas regulatorias que han dificultado los procesos regulatorios necesarios para los sectores afectados.
Perspectiva de la libre competencia y preocupaciones sectoriales
Desde la perspectiva de la libre competencia económica, la Superintendencia de Industria y Comercio considera que la mejora regulatoria propuesta puede generar beneficios significativos, como reducción de costos, mayor transparencia y un ambiente de mercado más estable. Sin embargo, también se han expresado preocupaciones por parte de algunos sectores, que alertan sobre posibles impactos relacionados con mayores exigencias técnicas, necesidad de certificaciones adicionales y una mayor discrecionalidad del regulador bajo el régimen MSF.
Por ello, se recomienda al Ministerio reforzar la justificación del proyecto, explicando con claridad las consecuencias jurídicas, técnicas y procedimentales derivadas de esta reclasificación, para brindar mayor seguridad jurídica y previsibilidad a los agentes del mercado.
Implementación y expectativas
Finalmente, se informa que el proyecto regirá a partir de la fecha de su publicación y que para continuar con el trámite, se debe remitir la versión final acompañada de la memoria justificativa actualizada a la Superintendencia de Industria y Comercio.
Con esta iniciativa, se espera facilitar y agilizar los procesos regulatorios en materia sanitaria, manteniendo los estándares de protección de la salud y la seguridad alimentaria, pero evitando cargas innecesarias que afectan a la industria y a los consumidores. Así, se busca un equilibrio entre la protección sanitaria y la promoción de un entorno favorable para el desarrollo económico y la innovación en el sector alimentario.Para continuar leyendo esta noticia y acceder a todas las funciones premium, adquiere uno de nuestros planes.
Ver planes disponibles