Contexto y naturaleza de la decisión
El Tribunal Administrativo del Magdalena, en primera instancia, profirió un auto sobre el proceso de pérdida de investidura que se adelanta contra una concejal de la jurisdicción. La providencia, emitida en abril de 2026, responde a la acumulación de tres procesos relacionados con la misma materia y contiene decisiones sobre la admisión de pruebas, la valoración de la contestación de la demanda y la programación de diligencias probatorias.
Antecedentes fácticos y procesales
El proceso se inició con demandas presentadas por particulares en ejercicio del medio de control de pérdida de investidura, dirigidas contra la mencionada concejal. En junio de 2024, el Tribunal ordenó la incorporación de pruebas documentales y testimoniales, así como la práctica de diligencias virtuales para la recepción de testimonios. Sin embargo, la actuación judicial estuvo sujeta a múltiples recursos, incluyendo reposiciones, apelaciones y quejas, que fueron resueltos por la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado.
En cumplimiento de las decisiones superiores, el Tribunal ordenó la acumulación de los procesos y la suspensión temporal del trámite más antiguo para avanzar de manera coordinada. Se establecieron términos para la notificación personal de las demandas y para la contestación de las mismas, así como para la presentación de pruebas por las partes.
Consideraciones principales de la providencia
El Tribunal constató que la contestación de la demanda correspondiente a dos de los procesos acumulados fue presentada fuera del término legal concedido, según lo establecido en el artículo 118 del Código General del Proceso. En consecuencia, decidió no tener en cuenta los argumentos de defensa, las pruebas ni las excepciones formuladas en dichas contestaciones, considerándolas extemporáneas.
Por otro lado, se incorporaron al expediente los medios de prueba allegados oportunamente por los demandantes, así como una resolución administrativa importante relacionada con la protección de derechos fundamentales, la cual fue presentada por la parte demandada posteriormente y cuya incorporación fue autorizada por el Tribunal en atención a su relevancia y a que no pudo ser conocida en el momento de la contestación.
La providencia además fijó para el 27 de abril de 2026 la fecha para la realización de la diligencia de recepción de testimonios, que se llevará a cabo de manera virtual mediante la plataforma TEAMS dispuesta por el Consejo Superior de la Judicatura. Se impuso a la parte solicitante la obligación de garantizar la comparecencia de sus testigos y se advirtió sobre la posibilidad de limitar la recepción de testimonios cuando se consideren suficientemente esclarecidos los hechos.
Asimismo, se ordenó la notificación a las partes y al Ministerio Público de las pruebas incorporadas, otorgándoles un plazo de tres días para su análisis y observaciones, conforme a lo previsto en el artículo 201A del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo y el artículo 110 de la Ley 1564 de 2012.
Implicaciones procesales
Esta providencia evidencia la rigurosidad con la que el Tribunal Administrativo del Magdalena está conduciendo el proceso de pérdida de investidura, enfatizando el respeto a los términos legales y el debido proceso. Destaca la importancia de la notificación personal y la observancia de los plazos para la contestación de la demanda, elementos esenciales para garantizar la defensa efectiva.
Adicionalmente, la acumulación de procesos busca optimizar la administración judicial y evitar decisiones contradictorias, facilitando un análisis integral del caso. La incorporación de pruebas relevantes y la programación de diligencias probatorias son pasos fundamentales para la resolución final del litigio, que definirá la permanencia o pérdida del cargo público en cuestión.
El auto del Tribunal refuerza así el papel de los tribunales administrativos en el control de la conducta de los servidores públicos y en la protección del orden constitucional y legal en el ejercicio de sus funciones, garantizando un proceso transparente y conforme a derecho. De esta manera, se reafirma el compromiso institucional con la justicia y la legalidad en el ámbito público, asegurando que los procesos disciplinarios se desarrollen con rigor y respeto por los derechos de todas las partes involucradas.Para continuar leyendo esta noticia y acceder a todas las funciones premium, adquiere uno de nuestros planes.
Ver planes disponibles