El contrato de obra bajo la modalidad llave en mano implica que el contratista asume la obligación de ejecutar la obra desde el diseño inicial hasta la puesta en marcha, incluyendo estudios, diseños, construcción, suministro de equipos y la entrega de una obra funcional. Esta modalidad se utiliza especialmente en grandes proyectos donde la certidumbre sobre el precio final y el plazo es fundamental, trasladando al contratista un mayor volumen de riesgos. Según la Agencia Nacional de Contratación Pública, esta modalidad debe cumplir condiciones básicas como definición precisa del alcance, supervisión técnica especializada, sistema de precios actualizados, limitación en aumentos de plazo, asignación clara de responsabilidades y garantías adecuadas. La modalidad no se limita a la obra constructiva típica, sino que incluye todas las actividades necesarias para que la obra opere en condiciones de eficiencia y seguridad. Respecto a la aplicación de los documentos tipo de licitación de obra pública de infraestructura social (versión 2), vigentes para procesos cuyo aviso de convocatoria se publique a partir del 16 de febrero de 2026, la Agencia establece que es posible adelantar contrataciones integrales que incluyan estudios, diseños y ejecución de obra. Esto es viable mediante la combinación de experiencias contempladas en las matrices sectoriales, como la experiencia del sector vivienda con la experiencia en consultoría para estudios de ingeniería, siempre que la entidad defina claramente la actividad principal y las actividades secundarias conforme a las reglas establecidas. Para incluir actividades como la puesta en marcha de la obra pública, que no se encuentran en la matriz de experiencia aplicable, la entidad puede...
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