El análisis del sector es un elemento clave en la planeación contractual que permite a las entidades estatales comprender el mercado relacionado con el objeto del proceso de contratación. Aunque puede elaborarse y presentarse como un documento independiente, ninguna norma exige que deba integrarse en un solo documento junto con los estudios previos. No obstante, esta autonomía documental no implica independencia funcional. Los estudios previos son el soporte jurídico para elaborar el proyecto de pliegos, los pliegos de condiciones y el contrato, y orientan las decisiones administrativas en el proceso de contratación. Por ello, los hallazgos del análisis del sector que inciden directamente en la estructuración del proceso deben trasladarse a los estudios previos. Entre los elementos que deben incorporarse en los estudios previos están la descripción de la necesidad a satisfacer, el objeto con sus especificaciones técnicas derivadas del análisis de mercado, la justificación de la modalidad de selección, el valor estimado del contrato con su respectiva justificación, los criterios para seleccionar la oferta más favorable, el análisis de riesgos y su mitigación, y las garantías que se exigirán. Además, deben considerarse las condiciones regulatorias aplicables, las prácticas comerciales relevantes, las barreras de entrada y los factores socioambientales que impactan la contratación. Estos aspectos permiten motivar la modalidad de selección, los requisitos habilitantes, los criterios diferenciales y las condiciones contractuales, en consonancia con los principios de eficiencia, economía, transparencia y selección objetiva.
Normativa aplicable y guía metodológica
La normativa aplicable, incluyendo el Estatuto General de Contratación de la Administración Pública y el Decreto 1082 de 2015, exige la planeación...Para continuar leyendo esta noticia y acceder a todas las funciones premium, adquiere uno de nuestros planes.
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