Recategorización ambiental para fortalecer la protección y manejo sostenible en Cundinamarca
El proyecto de acuerdo que actualmente estudia el Consejo Directivo de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) tiene como objeto principal la recategorización de la Reserva Forestal Protectora Productora (RFPP) Peñas del Aserradero, pasando de una estrategia de conservación in situ a una figura con mayor jerarquía dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP). La propuesta busca transformar esta área en un Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI), con una extensión aproximada de 991,77 hectáreas, para garantizar una protección más rigurosa y un manejo sostenible que preserve la biodiversidad y los servicios ecosistémicos en la región.
Este proyecto de acuerdo corresponde a un acto administrativo de tipo municipal/distrital expedido por el Consejo Directivo de la CAR, con base en las facultades legales conferidas por la Ley 99 de 1993, el Decreto 1076 de 2015 y los estatutos internos de la Corporación. Aunque aún no cuenta con número definitivo ni fecha exacta de expedición, la iniciativa responde a la necesidad de actualizar y armonizar la categoría de protección del área conforme a la normatividad vigente y los estándares del SINAP.
El tema principal del acuerdo es la redefinición de la categoría de conservación de la RFPP Peñas del Aserradero para robustecer su régimen de manejo, dotándola de un plan de manejo vinculante, zonificación clara, régimen de usos definido y mecanismos efectivos de monitoreo ambiental. Esto responde a las evidencias técnicas de fragmentación creciente, pérdida de conectividad ecológica y presión antrópica detectadas en el área, que ponen en riesgo la integridad de los ecosistemas y la biodiversidad local.
Los objetivos perseguidos con esta recategorización incluyen preservar y restaurar los ecosistemas naturales del bosque andino, mantener la regulación hídrica y la conectividad ecológica, proteger especies endémicas y amenazadas, y promover el uso sostenible de los recursos naturales. El DRMI permitirá combinar la conservación estricta con actividades productivas compatibles, como sistemas silvopastoriles sostenibles y turismo de naturaleza de bajo impacto, bajo lineamientos transitorios hasta la adopción formal del Plan de Manejo Ambiental.
El ámbito de aplicación del acuerdo es territorial, circunscrito a la jurisdicción de la CAR en los municipios de Albán y Sasaima en Cundinamarca. El proyecto establece lineamientos transitorios para usos permitidos y prohibidos, incluyendo la prohibición de cacería, minería no autorizada, tala indiscriminada y actividades de alto impacto ambiental. Además, reconoce derechos y situaciones jurídicas consolidadas preexistentes, garantizando la compatibilidad con la normatividad ambiental y el ordenamiento territorial local.
El impacto potencial del acuerdo es significativo para la comunidad local y las entidades involucradas, al fortalecer la protección ambiental y fomentar prácticas sostenibles que contribuyan a la resiliencia del territorio. Asimismo, establece la función amortiguadora mediante la integración del DRMI en los planes de ordenamiento territorial municipales como determinante ambiental de superior jerarquía.
En cuanto a mecanismos de seguimiento, el proyecto prevé la adopción de un Plan de Manejo Ambiental que incluirá diagnóstico, zonificación, programas y proyectos orientados al cumplimiento de los objetivos de conservación, con participación activa de actores locales y monitoreo continuo. Además, establece sanciones para quienes incumplan las disposiciones, en concordancia con las leyes ambientales vigentes.
Este proyecto se enmarca en las políticas nacionales de conservación y responde a directrices técnicas y legales establecidas por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y Parques Nacionales Naturales de Colombia, consolidando un avance importante en la gestión ambiental regional.
De aprobarse, el acuerdo será publicado en el Diario Oficial y en la página web de la CAR, comunicándose a las autoridades municipales para la actualización de los instrumentos de planificación territorial y su inscripción en el Registro Único Nacional de Áreas Protegidas (RUNAP), asegurando su reconocimiento formal y eficacia jurídica. Con esta iniciativa, la CAR reafirma su compromiso con la conservación ambiental y el desarrollo sostenible de Cundinamarca, promoviendo un equilibrio entre la protección de los recursos naturales y el bienestar de las comunidades locales.Para continuar leyendo esta noticia y acceder a todas las funciones premium, adquiere uno de nuestros planes.
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