Contexto y referencia normativa del proyecto de decreto
El proyecto de decreto, anunciado en 2026 por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, tendría como objetivo establecer directrices para el ordenamiento ambiental de la Sabana de Bogotá, una región declarada de interés ecológico nacional según el artículo 61 de la Ley 99 de 1993. Este proyecto buscaría complementar y desarrollar lo establecido en dicha ley, así como en decretos reglamentarios como el Decreto 1068 de 2015 y otros relacionados con la protección ambiental, la gestión del riesgo y el ordenamiento territorial.
La Sabana de Bogotá, junto con sus ecosistemas estratégicos como páramos, humedales y bosques andinos, ha experimentado un deterioro ambiental significativo en las últimas décadas debido a la expansión urbana y actividades productivas que han afectado la biodiversidad y la calidad del agua. En respuesta, el Ministerio propondría este decreto para orientar y regular el uso adecuado del territorio, en consonancia con sentencias constitucionales y políticas nacionales de desarrollo sostenible.
Tema principal y objetivos del proyecto
El proyecto de decreto buscaría establecer directrices vinculantes para el ordenamiento ambiental de la Sabana de Bogotá, con el fin de garantizar su integridad ecológica, impulsar la transición hacia una mayor resiliencia territorial y fortalecer la adaptación al cambio climático. Se pretendería ordenar el territorio alrededor del agua y promover la sostenibilidad de las actividades productivas, culturales y sociales en la región.
Estas directrices estarían dirigidas a autoridades ambientales, entidades territoriales y esquemas asociativos territoriales, y tendrían un carácter de norma de superior jerarquía en sus ámbitos respectivos. Además, orientarían la formulación y actualización de instrumentos de ordenamiento territorial y ambiental como planes de ordenamiento territorial (POT), planes de manejo de cuencas hidrográficas (POMCA) y planes metropolitanos.
Modificaciones y nuevas regulaciones propuestas
El proyecto contemplaría múltiples medidas específicas para la conservación y restauración de ecosistemas estratégicos, incluyendo:
- Restauración participativa y conectividad de ecosistemas, priorizando áreas del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP), páramos, bosques andinos, humedales y corredores ecológicos.
- Establecimiento de normas para la protección del suelo, evitando su sellamiento y degradación, y fomentando la recuperación de su funcionalidad ambiental.
- Regulación y gestión sostenible de las aguas subterráneas y superficiales, mediante planes de manejo ambiental de acuíferos y ordenamiento del recurso hídrico.
- Incorporación de criterios ambientales en proyectos de infraestructura de transporte y transmisión eléctrica para evitar la fragmentación de ecosistemas y la pérdida de biodiversidad.
- Protección especial a ecosistemas de humedales lóticos y lénticos, con inventarios y delimitaciones cartográficas actualizadas.
- Fortalecimiento de las ciudades verdes, biodiversas y resilientes mediante la implementación de soluciones basadas en la naturaleza y la promoción de espacios verdes y azules urbanos.
- Medidas para la conservación de especies amenazadas y protección de la avifauna y murciélagos, incluyendo guías para mitigar impactos de edificaciones.
- Regulación del uso del suelo en áreas compatibles y no compatibles con actividades mineras, asegurando la conservación ambiental y la restauración post-minera.
- Disposiciones para la gestión y mantenimiento ambiental de infraestructuras existentes, sin afectar su continuidad ni operación.
Acciones y disposiciones específicas del proyecto
El proyecto establecería obligaciones para las autoridades ambientales y entidades territoriales respecto a la coordinación y ejecución de acciones como:
- Formulación de planes de manejo ambiental de acuíferos y recursos hídricos en un plazo máximo de 24 meses.
- Convocatoria a mesas de trabajo para definir rutas y mecanismos de restauración ambiental con participación de comunidades indígenas, campesinas, académicos y sector privado.
- Digitalización y divulgación de información ambiental territorial en formatos abiertos para garantizar el acceso y la participación ciudadana.
- Creación de indicadores de seguimiento y elaboración de informes públicos sobre el cumplimiento de las directrices.
- Reconocimiento y respeto del sistema de sitios sagrados del Pueblo Indígena Muysca, con coordinación efectiva para su protección.
- Incorporación de la consulta previa y el consentimiento previo, libre e informado en la aplicación de las directrices, en concordancia con los derechos de las comunidades étnicas.
Participación de actores clave en la implementación
La implementación del proyecto involucraría la coordinación entre:
- Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, como entidad rectora y líder del proceso.
- Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) y autoridades ambientales de conformidad con el artículo 66 de la Ley 99 de 1993.
- Entidades territoriales, incluyendo municipios y el Distrito Capital.
- Esquemas asociativos territoriales y comunidades indígenas, especialmente el Pueblo Muysca.
- Organizaciones sociales, campesinas, académicas y sector privado.
- Institutos de investigación del Sistema Nacional Ambiental (SINA), que brindarían apoyo técnico y científico.
- Consejos Territoriales del Agua (CTA), Consejo Estratégico de la Cuenca Hidrográfica del río Bogotá (CECH) y Gerencia Estratégica de la Cuenca.
Información adicional y participación ciudadana
En caso de ser publicado, el proyecto completo estaría disponible para consulta pública a través de los portales oficiales del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Se promovería un proceso de participación ciudadana que incluiría espacios para recibir observaciones, comentarios y aportes de diversos actores, garantizando la transparencia y el acceso a la información ambiental conforme a los acuerdos internacionales como el Acuerdo Regional de Escazú.
El proyecto establecería así un marco normativo integral, orientado a la protección y recuperación ambiental de la Sabana de Bogotá, en armonía con el desarrollo sostenible y la preservación de derechos culturales y territoriales, contribuyendo a la conservación de los ecosistemas y mejorando la calidad de vida de las comunidades que habitan esta importante región del país.