Consejo de Estado confirma negativa de reparación directa por explotación sin contrato de inmueble educativo en Barranquilla
Proviene de: Sentencias
11 de junio de 2026 17:6:29
Providencia y competencia judicial
El Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, Subsección C, en sentencia de segunda instancia del 27 de abril de 2026, resolvió el recurso de apelación interpuesto contra la decisión del Tribunal Administrativo del Atlántico, que en primera instancia negó las pretensiones de reparación directa interpuestas por la comunidad religiosa propietaria de un inmueble ubicado en Barranquilla.
El proceso se adelantó por medio de la reparación directa, conforme al artículo 140 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo (CPACA), dado que la controversia versa sobre responsabilidad patrimonial del Estado por hechos no amparados en contrato estatal.
Antecedentes fácticos y procesales
La comunidad religiosa demandante alegó que entre el 8 de abril de 2014 y el 20 de abril de 2016, el Distrito Especial, Industrial y Portuario de Barranquilla explotó un inmueble de su propiedad sin contrato vigente, pues el comodato inicial firmado en 1999 había vencido en 2014, y no se reconoció pago alguno por esa explotación. La comunidad solicitó la indemnización de $438.434.786 por el menoscabo patrimonial.
Tras el vencimiento del comodato, la comunidad continuó administrando voluntariamente la institución educativa que funcionaba en el inmueble. En 2015, ante la imposibilidad de continuar con la administración del establecimiento bajo las condiciones planteadas por la administración distrital, la comunidad solicitó la devolución del inmueble y propuso iniciar negociaciones para la compraventa. La administración distrital ofreció celebrar un contrato de arrendamiento mientras se concretaba la compra, lo que fue aceptado y formalizado en 2016.
El Tribunal Administrativo del Atlántico, en sentencia del 27 de septiembre de 2024, negó...
Este contenido fue escrito con la asistencia de JurIA, la inteligencia artificial de Avance Jurídico. Además, contó con la revisión del equipo jurídico y del editor.