Consejo de Estado define competencia para investigación disciplinaria en Artesanías de Colombia
Proviene de: Sentencias
8 de julio de 2026 0:47:19
Tribunal y naturaleza de la providencia
La Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado, con base en el Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo (Ley 1437 de 2011) y sus modificaciones, profirió un auto para dirimir un conflicto negativo de competencias administrativas entre autoridades del orden nacional. El conflicto se originó en la falta de claridad sobre la autoridad competente para adelantar la investigación disciplinaria derivada de un dictamen forense que evidenció presuntas irregularidades contractuales.
Antecedentes fácticos y procesales
Artesanías de Colombia S.A. B.I.C., sociedad de economía mixta con participación estatal mayoritaria (97.43%) y vinculada al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, remitió a la Procuraduría General de la Nación un dictamen forense elaborado por una firma auditora. Este informe reveló hallazgos relacionados con detrimento patrimonial debido a gastos innecesarios, entregables no recibidos pero pagados, y uso indebido de recursos en contratos del Marketplace de la entidad durante 2020-2022.
Inicialmente, la Procuraduría Delegada Disciplinaria remitió el expediente a la Coordinación de Gestión Legal de Artesanías de Colombia para que adelantara la instrucción disciplinaria, dado que no se identificaron responsables específicos. Posteriormente, dicha coordinación devolvió el expediente a la Procuraduría, alegando que las presuntas responsabilidades podrían recaer en altos cargos directivos, incluyendo subgerentes con funciones de ordenación del gasto, lo que dificultaría el ejercicio de un control interno imparcial.
Ante la negativa sucesiva de competencia por parte de ambas autoridades, la Procuraduría Delegada solicitó a la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado dirimir el conflicto.
Consideraciones jurídicas y fundamento de la decisión
Este contenido fue escrito con la asistencia de JurIA, la inteligencia artificial de Avance Jurídico. Además, contó con la revisión del equipo jurídico y del editor.