Contexto y antecedentes procesales
El conflicto de competencia fue suscitado entre el Juzgado Cincuenta y Cinco Civil del Circuito de Bogotá y el Juzgado Segundo Civil del Circuito de Fusagasugá, Cundinamarca. Todo se originó con la presentación de una demanda ejecutiva contra una sociedad comercial y una persona natural, basada en un pagaré como título valor que ampara obligaciones de pago.
Los demandantes solicitaron que el proceso se tramitara ante el juzgado de Bogotá, argumentando que ese era el lugar de cumplimiento de la obligación. Sin embargo, el juzgado de Bogotá inadmitió la demanda por falta de competencia territorial, indicando que el lugar pactado para el cumplimiento era en realidad el municipio de Fusagasugá, según lo contenido en el título valor.
Por su parte, el juzgado de Fusagasugá también se abstuvo de conocer el asunto, planteando un conflicto negativo de competencia. Este juzgado sostuvo que existía concurrencia de fueros entre el domicilio de los demandados y el lugar de cumplimiento de la obligación, y rechazó la interpretación que otorgaba exclusividad al lugar de cumplimiento para determinar la competencia territorial.
Consideraciones jurídicas de la Corte Suprema
La Sala de Casación Civil, Agraria y Rural recordó que el artículo 28 del Código General del Proceso establece dos fueros concurrentes para fijar la competencia territorial en procesos derivados de negocios jurídicos o basados en títulos ejecutivos:
- El fuero del domicilio del demandado.
- El fuero del lugar de cumplimiento de cualquiera de las obligaciones.
Ambos fueros tienen igual jerarquía y ninguno prevalece sobre el otro, por lo que la elección del fuero corresponde al actor, quien puede optar por cualquiera de ellos...