Propósito y objetivo principal del proyecto
El proyecto de resolución presentado por la Gerencia General del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) tiene como propósito establecer un marco normativo para la prevención, vigilancia y control del insecto vector Bactericera cockerelli Sulc y de los microorganismos fitopatógenos Candidatus Liberibacter solanacearum y Candidatus Phytoplasma, asociados a las enfermedades Punta Morada (PM) y Zebra Chip (ZC). Estas enfermedades afectan cultivos estratégicos de solanáceas como papa, tomate, tomate de árbol, uchuva, berenjena, pimiento, ají y tabaco, con un impacto directo en la seguridad alimentaria y la economía rural colombiana.
El objetivo principal es proteger la producción agrícola nacional mediante la implementación de medidas fitosanitarias integrales que prevengan la dispersión del vector y los patógenos, permitan la detección temprana y contribuyan al manejo efectivo de estas amenazas fitosanitarias.
Nuevas disposiciones y mecanismos introducidos
El proyecto establece disposiciones detalladas sobre las especies vegetales hospedantes del vector y los patógenos, e introduce medidas fitosanitarias obligatorias para productores, comercializadores y movilizadores de material vegetal y de propagación de solanáceas.
Entre las medidas preventivas destacan:
- Uso obligatorio de material vegetal de propagación sano y certificado.
- Preparación del suelo con distancias adecuadas entre surcos para facilitar el monitoreo y circulación de aire.
- Rotación de cultivos para interrumpir el ciclo reproductivo del insecto vector.
- Control de plantas arvenses hospedantes y aplicación de bioseguridad en los lotes de producción.
Para el monitoreo, se establecen inspecciones visuales semanales directas e indirectas mediante trampas cromáticas adhesivas amarillas, con registros detallados de presencia del insecto y síntomas compatibles con PM y ZC.
Las medidas de control incluyen:
- Eliminación física de plantas afectadas tras aplicación previa de insecticidas autorizados.
- Control biológico mediante el uso de hongos entomopatógenos y extractos vegetales registrados.
- Control químico con plaguicidas autorizados por el ICA, aplicados bajo principios de uso responsable y rotación de ingredientes activos.
Asimismo, el proyecto regula la movilización de material vegetal, exigiendo la expedición de Licencia Fitosanitaria para la Movilización de Material Vegetal (LFMMV) en áreas con restricciones fitosanitarias, respaldada por constancias fitosanitarias emitidas por asistentes técnicos registrados.
Impacto esperado y alcance potencial
La implementación de estas medidas contribuirá a prevenir la dispersión de Bactericera cockerelli y los microorganismos asociados a PM y ZC en todo el territorio nacional, protegiendo cultivos clave para la economía rural y la seguridad alimentaria. Además, la resolución busca asegurar el cumplimiento de los requisitos fitosanitarios de los países importadores, facilitando la comercialización nacional e internacional de productos vegetales.
El control efectivo del vector y de las enfermedades asociadas permitirá mitigar pérdidas económicas significativas que pueden oscilar entre el 10% y el 100% en lotes afectados, así como reducir el uso intensivo de insecticidas y promover alternativas de manejo sostenibles.
Participación de actores clave
El proyecto establece obligaciones claras para los productores, comercializadores, movilizadores y quienes desarrollen actividades de investigación relacionadas con el vector y los patógenos. Todos deben adoptar las medidas fitosanitarias preventivas, de monitoreo y control, así como reportar inmediatamente cualquier sospecha de presencia de la plaga o enfermedades al ICA.
El Instituto Colombiano Agropecuario ejercerá funciones de inspección, vigilancia y control, con autoridad como inspector de Policía Sanitaria, apoyado por autoridades civiles y militares para el cumplimiento de la norma. Además, podrá imponer sanciones conforme a la legislación vigente en caso de incumplimiento.
Esta resolución deroga la anterior regulación emitida en 2021 y estará vigente a partir de su publicación en el Diario Oficial, marcando un avance significativo en la gestión fitosanitaria de cultivos estratégicos en Colombia, fortaleciendo la protección de la agricultura nacional y garantizando la sostenibilidad del sector agropecuario frente a amenazas emergentes.